Privación sensorial en BDSM: cómo hacerlo

¿Acaso la última escena del primer capítulo de la serie The Idol no le pareció excitante? La cabeza de la chica cubierta por una manta roja para hacerla evadir su alrededor. Pues, utilizando como motivación esta escena, hablemos sobre la privación sensorial en el BDSM y cómo hacerlo.

El concepto en sí

La privación sensorial, como su nombre lo indica, es privar de la percepción de uno o varios sentidos. Una vez se priva uno, se agudiza el resto.
Estamos hablando de privación basada en el consenso. No es una privación sensorial completa forzada. Se busca el placer manteniendo la integridad de la persona.

Los 5 sentidos en la privación sensorial en BDSM

Para esto consideremos solo 5 de ellos, y los agruparemos según Dominio Público
Por un lado, los espaciales: vista y oído. Llevan ese nombre pues nos ayudan a localizarnos en un lugar específico. Privarlos ambos, nos aísla por completo.
Por otro lado, los no espaciales: tacto, gusto y olfato.

¿Por qué practicamos Privación sensorial en BDSM?

Hablemos de distintos puntos.

Casi cotidiana

Primeramente, la privación sensorial es o fue casi cotidiana. No es algo de moda. Me explico, de niños nos privábamos la vista a modo de juego, o sea, nos tapábamos los ojos, cuando jugábamos a las escondidas. También, algunos castigos en nuestra niñez incluían algún tipo de privación. Por ejemplo, estar de pie frente a pared para hacernos reflexionar sobre nuestra rebeldía.

Privación sensorial en BDSM

Ahora, la privación sensorial en el contexto BDSM tiene otro fin. Intensificar la entrega y la sumisión. Biológicamente y sin mucha explicación científica, los sentidos tienen espacio en nuestro cerebro, al privar uno de ellos, los otros se intensifican. Dependiendo de cuál fue privado, la persona se sentirá más indefensa, se entregará más a lo que siente.

Hecho a medida

También es una práctica muy sencilla. Fácilmente se incorpora al sexo vainilla y para el BDSM, llega como anillo al dedo, incluso, para los principiantes. Por supuesto, se puede disfrutar por sí sola o incorporarse con otras técnicas, haciéndolo progresivo. Todo depende de la relación, la confianza y objetivo.

¿Cómo hacer privación sensorial en BDSM?

Veamos cada uno de ellos.
Traje de latex para privación sensorial en BDSM que une mordazas y bondage
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Vista.

La vista es el sentido más usado en la privación sensorial. Crea un ambiente que el Dom utiliza a su favor. De hecho, una vez privada la vista, el sumiso no podrá saber por donde viene el ejercicio.
Veamos algunas ideas: el Dom puede permanecer quieto y hacerle creer que ha desaparecido. También puede colocar al sumiso en alguna posición y humillarlo, incluso anticipar el castigo a recibir y hacerlo cuando él quiera. En caso de desplazamiento, el sumiso deberá confiar en su Dom para cada mínimo movimiento.
Como le había dicho anteriormente, el resto de los sentidos se agudizan. Echen a volar la imaginación. Ahora el roce de un cuchillo de mantequilla se siente como un cuchillo afilado. Imagina la adrenalina que provocará.

Oído.

La privación del oído es, también, una de las privaciones sensoriales más efectivas que pueden realizarse en las prácticas BDSM. Un efecto muy positivo es que, al no recibir sonidos del exterior, el sumiso se ve obligado a sentir todo lo que está sucediendo dentro de él.
La privación del oído podría ser un castigo para el sumiso, precisamente los que tienen una relación D/s verbal muy profunda. También se combina con restricciones de cuello además de instrumentos muy usados en el BDSM. Así, el sumiso no podrá mirar ni sentir al Dom una vez haya salido de su campo visual.
Cuidado aquí, hablamos de privar, no saturar. Si el castigo incluye audífonos con música demasiado alta perjudicará su salud. Además, su cerebro estará ocupado descifrando esa información y no habrá espacio para potenciar las otras sensaciones.

Privación sensorial en BDSM: Olfato, gusto y tacto

Olfato.

La privación del olfato la podría hacer de dos maneras. Una, tapando la nariz, que no solo privaría del olfato sino también la respiración. Ya eso sería asfixia, que también se podría incorporar a la sesión, pero conociendo bien sobre el breath play. 
Otra forma sería crear un ambiente odorífico en concreto. Cuando el Dom conoce cuáles olores le agradan o no a su sumiso, se pueden ofrecer y negar por momentos controlando las sensaciones que provoca. Los ofrecemos como castigo o premio.

Gusto.

La privación del gusto viene siendo parecida a la anterior. Para negarlo, con solo no pasar las cosas por la boca, ya tienes. No hay necesidad de taponearla.
Sabiendo lo que le gusta o no, puede ofrecerlo como castigo o recompensa. Si priva la vista mientras identifica sabores, se haría más excitante. Otra variante sería jugar a descubrirlos, ya la forma en sí depende de la pareja.

Tacto

Ahora, el tacto. Una vez se cubre la piel, se reduce este sentido. Con materiales como látex, nylon, cuero, etc. se logra. El recubrimiento total del cuerpo y la restricción del movimiento simula una especie de momificación, que no la recomiendo para principiantes.
Sin embargo, en el sumiso indicado esto surte más efecto. Cubrir su piel con algún material en específico provocaría sensaciones exquisitas, y su uso puede recrear asfixia o cambios de temperatura. Aunque ninguno de ellos es tan simple.

Instrumentos para la Privación sensorial en BDSM

El rango de los instrumentos varía desde los hechos en casa o en el calor del momento, hasta otros más profesionales. Muchos de estos se pueden combinar la privación de varios sentidos a la vez, así como diferentes prácticas BDSM: humillación, pérdida de identidad, etc.
Aquí te enseño varios ejemplos:
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Para terminar, cuide del tiempo, la intensidad y Safe Word o gesto para la sesión. Así como llevar un ritmo adecuado si la mezclan con otra actividad. La privación sensorial en BDSM va como anillo al dedo, explórela.

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